Su grito de gol quedará perpetuo en el viento Celeste que acaricia la historia del fútbol del Hispano Americano; aquel golpe que fracturó su clavícula interrumpió su presencia en la etapa final del Torneo Federal C, pero su nombre, sus goles y su participación tiene el sello histórico de este momento único, que está viviendo el fútbol del Hispano Americano. Gabriel Robledo, se sentirá en el once inicial que jugará la finalísima en Comodoro ante USMA, pero sus goles abrieron el camino de los sueños… “Estoy contento por el momento que está pasando el fútbol del Hispano, tengo mucha fe de mis compañeros y sé que van a dejar todo por lograr el objetivo. Una lástima que no pueda estar, pero bueno por algo será”.

Momento único.

Transpira y siente la camiseta como lo hicieron Wenceslao Peisci, Bartolito Estevez, Coco Huecke, Fernando Casal, Tito Wilson, entre tantos otros… Este presente pinta a fuego esta realidad que vuela sin obstáculo hacia la historia grande del fútbol hispanista “Sé que estamos viviendo un momento único, que va a quedar en la historia del club, a mí me falta y mucho para llegar a ser como ellos, ojalá en algún momento este grupo llegue a quedar en el recuerdo”, señaló el hombre del gol…

Lo que viene…

“Es un jugador que me falta en esta final por su recorrido y por su llegada al gol”, destacó su entrenador y padre Daniel Robledo; pero Gabriel entiende y confía ciegamente en sus compañeros para este partido decisivo “Tengo mucha fe en este grupo, nunca dudé de lo que pueden dar en la cancha. El partido va a ser muy duro pero si se juega la misma actitud se que pueden lograr un buen resultado.

Lo mejor que tiene este equipo es la actitud de los jugadores, que dejan todo en cada pelota y el compromiso con la idea de juego, que fue muy importante partido a partido para conseguir buenos resultados y hoy estar esperando la gran final con expectativas de ganar y lograr el ascenso”.

Fue la fiesta que siempre quise vivir…

El deporte es así, de negro y blanco; de tristezas y alegrías, así como te quita, también te da y Gabriel Robledo en el mismo césped donde todos sintieron su dolor, también todos los celestes seguirán gritando aquel primer gol en el Torneo Federal “… Y como olvidarlo no? Aquel domingo, nuestro debut en nuestra propia cancha con toda la familia Celeste; fue la fiesta que siempre quise vivir, tuve la suerte de poder convertir el gol y festejarlo con mis hijos, que me alentaban desde la tribuna como lo hicieron todo el torneo.

Quiero agradecer a mi familia, mi señora, mis hijos, por bancarme tantas horas en las que los dejaba para irme a entrenar y el apoyo que me dieron en el momento de mi lesión. También agradecerles a la sub comisión de fútbol, que sin el trabajo de ellos esta historia nunca hubiese comenzado. Ellos son una pieza fundamental en esta historia”.