Un deporte como el rugby que florece en el Hispano Americano, de la mano de Daniel Rolín, impulsor de dicha actividad en la vida Celeste y además responsable de traer a Sebastián Perasso, ex rugbier desde los 5 años jugó en el San Isidro Club (SIC), ahora entrenador, con nueve libros editados y más de 30.000 ejemplares vendidos, es el autor en habla hispana, que más libros de rugby ha publicado y asimismo el que más ejemplares ha vendido.

“Soy ante todo un divulgador del juego, dejar mi mensaje de rugby, sobre todo vinculado a los valores, este deporte se juega en todas las provincias, en muchísimas ciudades pero siempre el desafío es que conserve sus elementos distintivos: los valores y las tradiciones de juego. El rugby ha crecido mucho pero para que sea una herramienta de transformación, tiene que ir acompañado por los valores y las tradiciones”, resumió Perasso, lo que expondría ante un interesante número de personas, que se acercaron a la confitería del Complejo Natatorio Wencesla Peisci.

De claros conceptos, destacó la importancia del rugby más allá del deporte “Todos son formativos, pero el rugby, por sus características es aún más; porque juegan muchos jugadores por equipo, ningún deporte en el mundo tiene tantos en cancha y además porque es un deporte de contacto, y no se puede jugar si no hay alta dosis de buena fe, respeto y sobre todo auto control”.

El valor del club, el sentido de pertenencia y la formación para la vida, extiende y comparte su experiencia, quien nació y creció en un hogar con perfume de “guinda” “Por tradición familiar, a los 5 años empecé a jugar, porque mi padre fue entrenador de Los Pumas en el año 1974, después presidente de la UAR; toda una vida rodeada de estudiosos del juego y ellos me transmitieron esta pasión”.

Sebastián Perasso felicitó al Hispano por “el entusiasmo que tienen de promover el rugby en la ciudad de Río Gallegos” y en pocas palabras destacó como considera esta actividad que tanto lo apasiona “El rugby es una escuela de vida. Es mucho más que un deporte, te da la posibilidad de crecer, de desarrollarse a través del juego; es una disciplina que disciplina. Es el reglamento, lo que está escrito y el espíritu, que eso significa”.